domingo, 27 de mayo de 2012

RONQUIDO: desarrollo técnico



La idea inicial hace años de RONQUIDO era un cómic, el cuál tuve que hacer para un trabajo de clase en el instituto. Es un trabajo (y en general el libro de Max Aub) que me ha gustado mucho, ya que la trama de la historia es divertida y cruel al mismo tiempo. Además ese trabajo que hice, el cómic, me ha servido para exponerlo posteriormente en el Salón del Cómic de Granada. Vemos aquí la primera página (de tres) del cómic inicial:


                    
Primera página de mi cómic RONQUIDO


Para avanzar más el trabajo e ir más allá, decidí ilustrar el mismo relato que utilicé para ese cómic, de manera que el resultado final quedase en un libro ilustrando página a página y frase a frase con el relato RONQUIDO, en lugar de seguir con la idea de cómic como tal. Esta vez prefería coger viñeta a viñeta e ilustrarlas en páginas separadas formando un cuaderno apaisado. Además evolucioné un poco el diseño de los personajes dotándolo con más detalles, aprovechando que las imágenes de esas viñetas en las páginas del cuaderno quedarían más ampliadas.

A la hora de empezar a bocetar las ilustraciones, la idea inicial que me vino a la cabeza fue dibujar con trazo fuerte y grotesco acompañando así a la trama de la historia del relato. A continuación me planteé cómo iba a darle color a las ilustraciones. Primero pensé en colorearlas con lápices de madera con trazo desigual sin definir contornos de las figuras:


        
Prueba de coloreado de las páginas con lápices de madera


            Después de hacer varias pruebas de color de esta manera, no me llegó a convencer. Entonces decidí implantar en las ilustraciones sólo un color además del blanco y el negro. Ya que el relato es de carácter sádico, se me ocurrió que el color rojo era ideal para hacer así referencia al instinto asesino del narrador protagonista. Para ello recurrí a la línea más gruesa para dibujar los personajes, las escenas y el tramado de las sombras de las imágenes:


Prueba de coloreado de las páginas con rojo y líneas gruesas

 
Sin embargo, seguía sin convencerme. Prefería un color quizás menos fogoso. Un único color que casase con la trama del argumento y con la personalidad del narrador protagonista. Hasta que probé con un rotulador azul:


Prueba de coloreado de las páginas con rotulador azul


De esta manera aumenta el contraste del claroscuro y de las sombras, resaltando también el grafismo de las ilustraciones. El problema con el que me encontré después fue que el rotulador se gastaba enseguida y no aguantaba las veinte páginas ilustradas.

Finalmente me decanté por un coloreado a ordenador, pero continuando con la misma gama de colores: el blanco y negro para el claroscuro reforzado con un azul similar al del rotulador que en principio iba a utilizar. Este azul sería algo más suave y saturado, y se complementaría con degradados en blanco y negro de manera que se queden marcadas en la imagen las luces y las sombras, además de dar la sensación de oscuridad y tenebrismo conforme la trama de la historia lo pidiese.

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